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  • 15/10/2014 Cambios sociales, cambios empresariales CEDE

    Vivimos de manera muy distinta a hace quince años. La evolución del entorno y de los hábitos se ha modificado de forma exponencial en relación a anteriores modificaciones. Mayor urbanización junto con modelos de vida más sostenibles y mayor esperanza de vida en occidente, el boom de la clase media en Asia y lo que se espera de África. Todo ello afecta a las formas de producción y de consumo, con las empresas y los directivos como un nodo más de ese ecosistema.

     

    Una sociedad heterogénea, con unas generaciones jóvenes con distintos códigos de interrelación. El aumento de la clase media en oriente, y el envejecimiento de la sociedad en occidente. Ciudades inteligentes, y zonas rurales urbanizadas para vivir en lo sostenible sin perder la conexión al mundo. Los cambios en los centros de poder, cada vez más inminentes y visibles. Esta rápida visión a grandes rasgos de los cambios sociales son una oportunidad para las empresas, y los directivos deben saber conducir la estrategia para cubrir positivamente dichas oportunidades.

     

    A nivel global, más pronto que tarde, China e India serán los responsables de más de la mitad del crecimiento del producto bruto mundial. El ex presidente Felipe González recordaba en la Jornada de Directivos CEDE de Málaga que junto a ese desplazamiento de poder habrá tres grandes ejes estratégicos ante los que la sociedad y las empresas se posicionarán y de los que se generarán oportunidades. El primero es el de la agroalimentación. El boom de la clase media citado, sobretodo en Asia, obligará a cubrir una demanda no existente hasta ahora. Y esos países se están moviendo ya porque saben que ellos mismos no pueden autoabastecerse. El segundo eje es el de la energía, con una revolución energética para ocupar mercado y, a su vez, para distanciarse de las tensiones en Oriente Medio. El tercer eje es el de las telecomunicaciones, más tangible para los mismos consumidores y empresas, en la producción y en su uso.

     

    Por lo tanto, el futuro, como siempre ha sido, está en el comer, el vivir y el comunicarse. Ahora, multiplicado por muchos más a los que se les debe abastecer de estas capacidades. He aquí un primer mensaje para las empresas y los directivos: generar valor para muchos. Según Forbes, la emergencia de una clase media de más de 4 billones de personas, y de 5 billones de conectados a la red abre una enorme oportunidad de negocio con el lema “haz uno y vende muchos”. Ello está vinculado con esa internacionalización con  valores locales en un mundo global del que hablábamos en el anterior boletín.

     

     

    La sociedad y el consumo  

    Si nos centramos en el quehacer del consumidor, podemos confirmar que esos nuevos modelos de intercomunicación multiplican su comportamiento de consumo. Como se confirma en Global Trends, se está pasando ya de la revolución social a la revolución de la inteligencia social.

     

    Cuando aparecieron Twitter o Facebook era el momento de exponernos a pleno ante el resto. Ahora, la gente quiere saber más. Somos más exigentes. Queremos que otros que lo han probado nos validen cualquier cosa que queremos consumir, tanto el cómo se ha producido  -responsabilidad social- como lo que ofrece y el valor de su precio-calidad a coste adecuado.

     

    En el mismo encuentro de directivos CEDE en Málaga se reafirmaba que el cliente puede ser ahora más exigente con la información, la interacción con las empresas y en la forma que quiere consumir los productos. Esta cantidad de opiniones y contrastes deben ser positivos para las empresas y los equipos, al disponer de mucha información que debe ser aprovechada para mejorar los procesos de oferta y de servicio.

     

    Precisamente este consumidor inteligente y exigente ha generado una nueva tipologia de empresas enfocadas hacia la innovación social. Como indica el profesor de IESE Antonino Vaccaro aparecen nuevos modelos de organizaciones que combinan objetivos sociales y económicos para cubrir las expectativas de los consumidores ante las prácticas y ofertas de las mismas empresas. Son empresas híbridas entre lo económico y los social, con modelos innovadores.

     

    Hay cambios sociales, demográficos y geoeconómicos. Hay nuevos retos en la alimentación, la energía y las tecnologías. Los consumidores son más inteligentes y exigentes. El modelo de carrera profesional y ciclo personal está cada vez más integrado. Algunas empresas y sus directivos ya trabajan para adaptarse a esos nuevos modelos. Es el momento para extenderlo.

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