Conocimiento

Artículos

Opinión

  • 10/07/2014 Acelerar dentro de las empresas CEDE

    El concepto de acelerar empresas y proyectos está en el orden del día. La presentación de programas de aceleración públicos y privados es algo que se ha incorporado en la realidad profesional. El paso que se está dando en estos momentos es el de incorporar formalmente la aceleración en las mismas compañías. De momento, las grandes empresas son las que lo lideran, con la oportunidad consecuente para las pymes. Lo interesante es saber cómo gestionar esas dinámicas de aceleración en entornos corporativos con modelos más estructurados y procedimentados. 

    La primera ola que llegó a España en el ámbito de las startups fue la de las incubadoras de empresas. El objetivo de una incubadora es el de ayudar a dar forma a una idea incipiente. La segunda ola que ha llegado, y que se ha extendido enormemente, es el de las aceleradoras. La idea es ayudar a hacer crecer más rápido aquellos proyectos empresariales semi maduros. La aceleración implica ayudar a ajustar mejor el modelo de negocio, crear prototipos rápidos del producto o servicio, y hacer un test ágil del mismo en el mercado para modificar lo necesario antes de ejecutar el proyecto.

    El entorno global y de cambios extremos ha conducido a las empresas a conectar con las aceleradoras, en un primer estadio. Ahora, muchas de ellas integran ya a esas mismas en sus propias organizaciones. El propósito es, o bien acelerar proyectos generados internamente, o bien captar proyectos del exterior e incorporarlos en la operatividad empresarial. Ambos casos implican que la dirección aplique nuevas dinámicas para saber gestionar una aceleración en el seno de la empresa. Ya en el Boletín de CEDE hablamos en su momento del poder de los microemprendedores.

    El primer paso es el de disponer de un mentor para cada proyecto. Esos proyectos suelen estar liderados por talento emprendedor, de dentro o de fuera de la empresa. Este hecho implica que el mentor del proyecto no actúe solamente como un directivo que lidera a un equipo. Por lo tanto, como recomiendan en Innosight, si el ‘mentoring’ es de fuera de la empresa, mucho mejor.

    Otra recomendación es la de invertir el dinero necesario para las etapas adecuadas, y no grandes cantidades de inicio. Es un error habitual creer que para que una startup crezca rápido necesita un enorme capital inicial. Esa inversión puede desglosarse en fases, las cuales pueden ir pasando filtros para validar si la siguiente inversión puede llevarse a cabo.

    Esa gestión del emprendimiento también se recoge en el Cuaderno de Conocimiento de CEDE de los profesores José M. Viedma y Maria do Rosario Cabrita, en el que se destaca una necesaria visión más global de las estrategias para facilitar a las empresas incorporar el emprendimiento.

    La misma visión global debe servir para entender que cualquier aceleración debe ser gestionada con esa mentalidad de startup. En el caso de incorporar proyectos externos, muchas empresas caen en el error de actuar como si de una fusión o adquisición se tratase, como bien recuerdan en Tech.EU. Ese aspecto es más relevante en el caso de acelerar proyectos vinculados con las tecnologías. En un estudio de la revista digital TehCrunch, se ratifica que empieza a extenderse lo que hace tiempo que hacen bancos, empresas de telecomunicaciones o del sector audiovisual.

    De todos modos, no es menor considerar que el objetivo de acelerar proyectos debe ir acompañado de conseguir altos resultados. En Bisnow muestran como hace 2 años existían cien proyectos aceleradores en los Estados Unidos, mientras que ahora hay más de 2.000. Los adecuados, y económicamente viables, son aquellos adjetivados como de ‘primera clase’, para proyectos con resultados.

    Cualquier empresa que se preste a acelerar en modo emprendimiento, tiene poco tiempo para experimentar y mucha necesidad de consolidar. Gestionar esa aceleración con esa premisas es básico. Y, como hemos dicho muchas veces, la gestión es aplicable tanto a grandes empresas como a pymes.  

     

Cuadernos de Conocimiento

Libros recomendados