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Wolters Kluwer: Hay empresas que ganan más dinero que otras. Es una realidad palpable. La cuestión es: ¿cuál es la diferencia entre dos empresas que ofrecen un mismo producto para que sus beneficios no sean similares?

  • Jueves, 22 de Mayo del 2014 Amparo Mas ColladoDirectora de RRHH de APPE IBERIA. Coach. Miembro de la Asociación. Española de Directores de Recursos Humanos Capital Humano, Editorial Wolters Kluwer España

    La razón viene a demostrar que existen dos pilares en los que se sustenta una empresa para dirimir la controversia. De una parte está el propio mercado del producto y la estrategia de venta. Una gran empresa puede con sus decisiones inclinar la balanza y procurarse beneficios cambiando las estrategias de un sector industrial. Sin embargo, esto no es posible en empresas más modestas, además de que las estrategias se pueden reproducir. Y aquí es donde entra en juego el segundo pilar: el uso adecuado de los factores internos de la empresa, las personas que la forman y su know how.

    La capacidad organizativa de la empresa va a repercutir en sus beneficios. Se trata de lograr un producto mejor que la competencia. No solo es que haya que reducir los costes para incrementar los beneficios, el dogma de fe de todo empresario, sino conseguir diferenciar el producto, para alcanzar una cota óptima de mercado. Pero, ¿cómo se consigue esto? A fin de cuentas una empresa es un ente intangible. La competitividad de una empresa radica en sus empleados, la forma de trabajar, de afrontar los proyectos, las políticas que caracterizan a la empresa… La ventaja competitiva está en aprovechar el Conocimiento Fundamental, el saber hacer de cada eslabón de la cadena y como se transmite. Eficiencia.

    Un trabajador es el recurso más importante para una empresa que busca ser competitiva. El know now es ajeno a las estrategias de los mercados. No se puede simular. La búsqueda de procesos más eficientes y competitivos pasa por aprovechar el conocimiento y experiencia de cada empleado para cada tarea. Y lo que es más importante, transmitir este conocimiento y experiencia de unos empleados a otros, esta es una de las bazas ganadoras en la competitividad empresarial.

     

    EL RETO DE LA COMPETITIVIDAD

    Es ahí donde los departamentos de recursos humanos tienen la llave para que cada miembro de la empresa influya positivamente en la consecución del objetivo común. Aprovechar el valor de cada empleado, crear un compromiso con él, transmitir sus conocimientos... hace que la empresa tenga una mayor ventaja competitiva. Un barco no llega de un puerto a otro simplemente porque sea capaz de flotar, sino porque cuenta con una tripulación que vela en todo tiempo por su estanqueidad, estabilidad y porque la aventura marinera se realice en las mejores condiciones y el menor tiempo posible. Porque todos los tripulantes saben hacia dónde se dirigen, conocen la meta y saben cuál es el rol de cada uno. De aquí la importancia de la coordinación de acciones entre los miembros de un equipo, que se convierte en una ventaja competitiva.

    Las empresas más competitivas son las que mejor gestionan sus recursos humanos. Las que valoran las capacidades de cada miembro de la empresa y aprovecha esas capacidades para las funciones más adecuadas. Un modelo de gestión de recursos humanos humanizado, en que los trabajadores no son meras herramientas, sino elementos cuya conducta encaja en el entramado empresarial, es un modelo más competitivo que aporta mayores ventajas y mejores resultados.

     

    COMPETENCIAS, MOTIVACIÓN Y COMPROMISO

    Cada persona tiene una serie de habilidades y capacidades. Unas le vienen por razón de su naturaleza y otras son adquiridas por la formación y el entorno en que se desarrolla. Un modelo óptimo de recursos humanos tiene en cuenta las capacidades de cada persona que integra a una empresa y es capaz de motivar esas competencias, capacidades, en beneficio de los objetivos empresariales y en pro de su desarrollo personal, fomentando el compromiso del empleado con la institución que lo emplea, la creatividad, la innovación, aquello que lo hace único, aquello que no se puede imitar con estrategias empresariales, sino que forma parte del valor de cada colaborador.

    Para ello es necesario utilizar un sistema de evaluación objetiva que permita dilucidar las capacidades de cada individuo. La promoción y reubicación de los empleados y sus competencias depende de lo que han hecho en la empresa y de lo que son capaces de hacer, de su saber hacer. Para aprovechar su know how y la transferencia de sus conocimientos y habilidades a otros empleados. Hay que permitir espacios y tiempos en los que surjan ideas y proyectos, aunque sean ajenos a la empresa.