Opinión

La nueva especialización

  • Jueves, 20 de Julio del 2017 CEDE

    La especialización es un ámbito en el que incidir para la diferenciación y, por ende, para el crecimiento de la empresa. Hay nuevas formas de abordar esa especialización, a raíz de los cambios tecnológicos y del entorno. También afecta a los mismos equipos, en base a la detección de capacidades.

    La ventaja competitiva puede buscarse en nuevas áreas estratégicas hacia clientes no habituales, en exprimir la mejora de las funcionalidades o en buscar un nicho de especialización.

    Romper la comoditización de la oferta es el objetivo. El camino tradicional es esa mejora de funcionalidades, con un excelente servicio de fidelización. La guerra del precio también se incluye en este camino. El techo al que se llega es evidente. Por mucho que se incluyan innovaciones incrementales a un producto, al final la diferencia es mínima. Con el precio, llega un punto en el que ya no se puede tocar más. Aquí es cuando aparece el momento de plantearse esa especialización.

    Un caso interesante es el de Kodak. Después de una situación en caída libre ante la digitalización, Kodak ha abierto un nuevo foco en el sector audiovisual. Concretamente, ha visto en el cine independiente un campo en el que puede ofrecer soluciones adecuadas a los presupuestos limitados de ese ámbito. Por lo tanto, se ha centrado en sus capacidades para generar producto para un cliente que nunca había sido su target. Esta especialización en la oferta ha obligado, evidentemente, a una especialización en el talento de Kodak. Todo ello, sin perder sus orígenes: cámaras y revelado, pero con inclusiones actuales.

    Por lo tanto, en el cambio de estrategia para crecer está el foco en una especialización a partir de las capacidades existentes de la empresa. La especialización, entonces, necesita de expertos que canalicen bien ese foco. Y aquí hay debate. El conocimiento experto parece estar desacreditado. Los que así lo consideran lo achacan tanto por los mismos cambios tecnológicos comentados antes, como por la rapidez de respuesta que quiere el mercado. La respuesta, entre muchas otras, la encontramos en una investigación de David M. Maister, glosada en la Drucker Foundation.

    El argumento de Maister se basa en que la confianza en el conocimiento experto depende de la credibilidad, la fiabilidad, la proximidad para, al final, personalizar la respuesta al máximo. Ahora mismo, parece que la credibilidad y la fiabilidad pueden ser aplicadas desde la misma tecnología: acceso libre y abierto al conocimiento, y aplicación de la inteligencia artificial. Por lo tanto, la persona solamente puede actuar en la proximidad y la personalización. Precisamente, ese ’solamente’ se debe considerar como una oportunidad. Maister afirma que la humanización en la especialización es lo que permite aumentar la diferenciación aplicada al negocio. Interesante también la reflexión de Tom Nichols en ‘The Death of Expertise’. En ella hace un alegato para recuperar el prestigio de la razón y el intelecto como fuerzas liquidadas por el crecimiento exponencial del flujo de la información.

    Humanismo, razón, proximidad, personas en el centro, son los elementos que destilan esos enfoques aplicados a la especialización como herramienta para el crecimiento de las organizaciones. Y es bueno remarcar lo que afirma, en la reciente entrevista en Liderando en Positivo de CEDE, el director general del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), Francisco Marín: “El líder tiene que ser capaz de sumar los conocimientos y las habilidades de todos los que forman parte de su equipo y de extraer las ventajas que tiene sumar conocimientos muy diversos, que pueden venir de formas culturales, tecnológicas, o geográficas distintas”.

    El líder de hoy tiene que ser global y debe tener unas capacidades para gestionar personas tremendamente altas. Por lo tanto, el papel del directivo es también el de saber optimizar el gran valor de las personas de su equipo. Y coordinarse también con otros equipos. De hecho, para sacar a la luz el conocimiento experto de las personas, en una fase inicial es bueno descentralizar las aportaciones para, una vez definido el reto a desarrollar, centralizarlo con quienes más capacidad tienen para ese cometido.