Oportunidades en Alimentación

28/03/2016
La industria alimentaria ofrece grandes oportunidades de innovación en productos derivados de la ciencia, en tecnologías de producción y distribución, en modelos de negocio, y será un gran atractor de inversión a nivel global.

La comida es hoy una commodity: la cadena de alimentos es global, se producen en cualquier punto del mundo y se consumen en cualquier otro punto. Los ciudadanos no son conscientes, por lo general, de la complejidad y coste de su producción y distribución. Por otro lado, hay un interés creciente por la búsqueda y valorización del producto local, como respuesta emocional a una deslocalización creciente que diluye el sentido de las cosas.

Pero la población del planeta está creciendo: se estima que será superior a nueve mil millones de personas en 2050 y la mayoría vivirá en ciudades. Habrá que multiplicar la producción de alimentos. Producirlos y distribuirlos requerirá una industria aún más compleja, de mayor valor añadido, y la ciudadanía será más consciente del coste de alimentarse. Muy probablemente, la parte del presupuesto de los ciudadanos dedicado a ello deberá aumentar significativamente.

Se explorarán nuevas fuentes de proteínas (insectos, algas, medusas, etc.), así como el desarrollo de superalimentos superalimentosproductos que contienen determinados componentes en proporciones significativas, ya sea de forma natural o como consecuencia de su procesamiento

Se experimentará y trabajará en la impresión 3D de alimentos, en la nutrigenética y nutrigenómica (la dietética personalizada), en productos derivados de la comprensión de la microbiotala flora y fauna en nuestro cuerpo y el desarrollo de prebióticosIngredientes no digeribles que estimulan el crecimiento y la actividad de bacterias beneficiosas para la flora intestinal y probióticos probióticosAlimentos con microorganismos vivos adicionados que permanecen activos en el intestino y ejercen importantes efectos fisiológicos beneficiosos para la salud como, por ejemplo, la potenciación del sistema inmunitario, en la respuesta a las particularidades alimentarias (las tendencias y modas, las comidas para grupos étnicos, los productos para personas con restricciones alimentarias, etc.), el desarrollo sostenible en la explotación de las reservas de agua, la seguridad alimentaria, la reducción y reutilización de los restos de alimentos (food waste), el reenfoque de la explotación pesquera, la cocina del futuro, etc. 

Distintos factores hacen aún más complejos los retos de la industria alimentaria. Primero, el efecto del cambio climático en el aumento de sequías e inundaciones, que impactan drásticamente en la productividad de las cosechas y, en consecuencia, en la volatilidad de precios. 

Segundo, la dependencia del petróleo de la industria agrícola y ganadera. Cambiar a combustibles de origen agrícola (biofuel como el etanol) puede ser una alternativa, aunque pueda agravar el problema de la seguridad alimentaria, creando una “competencia entre automóviles y personas por los cultivos”.

Tercero, el agua se utiliza hoy extensivamente en la mayoría de sistemas de cultivo en todo el mundo. Pero el acceso fácil (y barato) al agua ya no puede darse por descontado. Será fundamental mejorar la productividad del agua (cómo la usamos, cómo la reutilizamos), en los campos y en las ciudades. 

Cuarto, la modificación de los patrones alimentarios en el mundo crea nuevas tensiones. Así, el progresivo aumento de consumo de carne en China y de leche en India genera la duda de si debe permitirse este crecimiento desde la lógica habitual de los mercados (el juego de la oferta y la demanda) o si hay que actuar para evitar que ocurra (a través de políticas educativas y planificación de precios). 

Finalmente, la búsqueda, preparación y desarrollo de nueva superficie arable en el mundo se convierte en una oportunidad: la inversión en tierra explotable a medio y largo plazo será un nuevo objetivo de algunas corporaciones y gobiernos. En este sentido, la búsqueda de tierra arable en África se convertirá, probablemente, en uno de los grandes motores de inversión en las dos próximas décadas.