Presentación

Vivimos en mundo cada vez más globalizado en el que, continuamente, se transforma nuestra manera de acercarnos a la realidad y de interrelacionarnos unos con otros. El inabarcable volumen de información que circula a diario, los cambios constantes en nuestra vida cotidiana, o la diversidad laboral creciente con personas de perfiles y culturas muy diferentes a la nuestra representan una pequeña muestra del enorme reto que tenemos por delante. Aunque la realidad sigue este camino, estoy convencido de que no todo van a ser cambios; arriesgarse, desenvolverse sin miedo a la parálisis y crecer en este entorno mucho más dinámico también requiere, en mi opinión, respetar actitudes y valores conocidos, sin los que será prácticamente imposible afrontar con éxito los desafíos del siglo XXI. Entre esos valores indispensables en cualquier trayectoria personal y profesional, me gustaría destacar la disciplina, la capacidad de síntesis, la creatividad, el respeto y la ética. Sin duda, comportamientos siempre inexcusables que deberían acompañar una actitud vital tan esperanzada y optimista como inspirada en la eficiencia, la flexibilidad y la perseverancia.

Quiero compartir con los directivos españoles la certeza de que las bases de la recuperación económica de España son ya una realidad. Tras unos difíciles años de severos esfuerzos, hemos conseguido corregir muchos de los desequilibrios de la última recesión. Esta situación alienta la confianza, que a su vez propicia la inversión. Del mismo modo, la inversión crea empleo, gracias al que se incrementa el consumo. En suma, un círculo virtuoso que debemos mantener y acelerar para afrontar, por primera vez en muchos años, un horizonte abierto al crecimiento y lleno de oportunidades para nuestras empresas y, también, para el conjunto de la sociedad.

D. Isidro Fainé Casas
Presidente