Desayuno CEDE con Juan Prat y Coll

Juan Prat y Coll
Embajador en Misi贸n Especial para Asuntos del Mediterr谩neo
Viernes, 1 de julio del 2005
Madrid
鈥淕ran Breta帽a ha incluido el Mediterr谩neo entre las prioridades de su presidencia europea鈥. El embajador en Misi贸n Especial para Asuntos del Mediterr谩neo, Juan Prat y Coll, hizo una valoraci贸n positiva de la Declaraci贸n de Barcelona, aprobada por diversos pa铆ses de las dos riberas del Mediterr谩neo en la I Conferencia Euromediterr谩nea de 1995 celebrada en la Ciudad Condal. De cara al pr贸ximo noviembre, est谩 prevista una cumbre en Barcelona para celebrar el d茅cimo aniversario de la Declaraci贸n con la participaci贸n de los Jefes de Estado y de Gobierno de los pa铆ses miembros. Seg煤n el Embajador, es un 茅xito que Gran Breta帽a, como pa铆s que ostenta la presidencia del Consejo Europeo, haya apreciado la importancia de esta 谩rea y apoye la cumbre. Juan Prat y Coll hizo estas reflexiones en el marco del Desayuno de Trabajo de CEDE que tuvo lugar el pasado 1 de julio en Madrid. El presidente de la Asociaci贸n para el Control y Direcci贸n (ACODI), Manuel Gago, present贸 al ponente invitado y moder贸 el habitual coloquio, en el que participaron en directo a trav茅s de videoconferencia distintas ciudades espa帽olas.


El embajador en Misi贸n Especial para Asuntos del Mediterr谩neo, Juan Prat y Coll, cree que la Declaraci贸n de Barcelona, diez a帽os despu茅s, es perfectamente vigente en su esp铆ritu, aunque en la Cumbre de Barcelona de noviembre pr贸ximo tendr谩n que introducirse algunas modificaciones ya que el contexto internacional ha evolucionado mucho. Los atentados del 11-S, por ejemplo, propiciaron que los Estados Unidos recobrasen el inter茅s en esta regi贸n, que incluye Oriente Pr贸ximo.

Lo que se propon铆a en la Declaraci贸n de Barcelona aprobada en 1995 durante la I Conferencia Euromediterr谩nea de 1995 celebrada en la Ciudad Condal, seg煤n explic贸 Prat y Coll, era desarrollar la idea de 鈥渦n partenariado euro-mediterr谩neo鈥. En lugar de definir una pol铆tica europea en relaci贸n al 谩rea mediterr谩nea, la estrategia que quer铆an seguir era la definici贸n de un programa de com煤n acuerdo con los pa铆ses de la zona para que as铆 todos se sintieran responsables.

Una de las dificultades que exist铆an en 1995 鈥搚 a煤n hoy- es que los estados de la ribera sur componen un grupo muy heterog茅neo. 鈥淓ntre los firmantes de la Declaraci贸n 鈥搒e帽al贸 el embajador en Misi贸n Especial para Asuntos del Mediterr谩neo- hay pa铆ses del Magreb junto a Turqu铆a o Israel鈥. Pa铆ses con organizaciones sociales y visiones del mundo muy diferentes entre s铆 y 鈥揳dem谩s- surcados por tensiones internas de tipo religioso, social o de lucha por el poder.

La Declaraci贸n de Barcelona se basa en una serie de puntos que Prat record贸 brevemente. La primac铆a de los valores que rigen la construcci贸n europea, como son la solidaridad o la democracia, es un elemento importante. Adem谩s, los pa铆ses firmantes tienen que rechazar la injerencia directa o indirecta en los asuntos internos de cada estado y tienen que comprometerse a construir un espacio de libre cambio en la regi贸n. Finalmente, y por primera vez en un documento de este tipo, la sociedad civil se sit煤a en el centro de todo el proceso.

A lo largo de sus diez a帽os de historia, el Proceso de Barcelona ha mostrado algunas carencias. 鈥淟a reforma econ贸mica deb铆a conducir a una liberaci贸n pol铆tica, pero esto no se ha producido鈥, reconoci贸 el diplom谩tico. Uno de los motivos es que ha faltado una reforma econ贸mica m谩s amplia. El libre cambio s贸lo se ha aplicado en el 谩mbito industrial y tanto el sector agr铆cola como el de los servicios han quedado fuera. Por otra parte, no se ha producido una integraci贸n entre los pa铆ses del sur del arco mediterr谩neo. Si el comercio con el norte puede suponer entre el 50% y el 70% del comercio exterior de cada pa铆s, el intercambio con otros pa铆ses del sur no llega al 5%.

En cuanto a los objetivos conseguidos, Prat cit贸 algunas iniciativas exitosas que ha impulsado la Uni贸n Europea (UE) en referencia al Mediterr谩neo. Los acuerdos de asociaci贸n, que permiten el libre cambio econ贸mico rec铆proco pero asim茅trico, ser铆an una de esas iniciativas. Tambi茅n cit贸 la inversi贸n realizada por la UE a lo largo de estos a帽os (9.700 millones de euros); o los pr茅stamos del Banco Europeo de Inversiones, que ascienden a los 2.000 millones de euros anuales.

En el terreno institucional, el embajador en Misi贸n Especial para Asuntos del Mediterr谩neo, destac贸 la Asamblea Parlamentaria Euromediterr谩nea y la Fundaci贸n Euromediterr谩nea para el Di谩logo de Culturas, con sede en Alejandr铆a, en la que participa Israel a pesar de tener su sede en un pa铆s 谩rabe.

Seg煤n sostiene Prat, actualmente existe una dualidad en los pa铆ses 谩rabes. Por un lado, existe un gran debate interno sobre la necesidad de implementar reformas y una voluntad de cambio; pero por otro hay un fuerte rechazo a lo que viene impuesto desde el exterior. Seg煤n este diplom谩tico, el concepto de partenariado se adapta perfectamente a estas circunstancias y, por eso, el Proceso de Barcelona podr铆a verse fortalecido gracias a la coyuntura actual.

Como es habitual, a la intervenci贸n del ponente sigui贸 un coloquio con intervenciones desde las ciudades que siguieron el encuentro a trav茅s de videoconferencia. 脡stas fueron Barcelona, Palma de Mallorca, Granada, Alicante y Girona.