Manuel Bretón: “Mi objetivo final sería cerrar Cáritas porque eso significaría que no nos necesitan, lamentablemente, no es posible”
Bajo el título: “Ante el reto de una sociedad más desigual” se ha presentado los principales resultados del IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, un diagnóstico único que analiza dos décadas de transformaciones sociales, desigualdad y retos estructurales en nuestro país.
El evento, que ha sido presentado por José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España; y moderado por Ramón Adell, vicepresidente de la Fundación CEDE, ha contado con el patrocinio de Veolia y Deloitte.
En una primera parte de la conversación, Manuel Bretón ha reflexionado sobre su trayectoria personal, marcada por el paso del liderazgo militar a la presidencia de Cáritas. Le eligieron para el puesto y se implicó de lleno desde el año 2017: “Cáritas es una lección diaria, el aprendizaje de los voluntarios y 140 profesionales que trabajan directamente son los que me enseñan cada día”.
Bretón ha destacado que organizaciones como Cáritas asumen hoy responsabilidades que, en muchos casos, desbordan su función, alertando de que “somos necesarios, mi objetivo final sería cerrar Cáritas, porque querría decir que no nos necesitan, pero actualmente no es posible”.
Durante el coloquio, celebrado en el Hotel Wellington de Madrid y al que han asistido más de 120 directivos, Manuel Bretón ha iniciado la entrevista exponiendo que “el informe muestra la realidad, somos fiables y las organizaciones nos escuchan y están reaccionando a la situación”. Ante la diferencia entre pobreza y exclusión social afirma:
“La pobreza habla de ingresos; la exclusión habla de trayectorias vitales bloqueadas, de personas que quedan fuera del sistema en múltiples dimensiones”.
El Informe FOESSA pone de relieve un proceso inédito de fragmentación social, caracterizado por la contracción de la clase media, la desigualdad de oportunidades basada en la herencia y la erosión de la meritocracia. Ha indicado que el origen determina el destino, la cohesión social se resiente y el contrato social se rompe”, y advierte que se está consolidando una generación que ha normalizado la precariedad como forma de vida.
Bretón ha incidido en el tema del cuidado: “Hay que pasar de la ética del buen vecino a la ética del antepasado, cuidar a los que nos cuidaron. Es algo esencial para nuestra sociedad y hay que recuperar algunos valores tradicionales”.
Al hablar sobre la situación actual, ha subrayado que la clase media se ha reducido drásticamente y la juventud afronta la mayor barrera de acceso a la vivienda. Según Bretón: “El empleo ha mejorado, pero tampoco constituye una protección para el trabajador. La infancia y la juventud está sujeta a una problemática durísima con el trabajo (precariedad y temporalidad), los precios de la vivienda los abocan al fracaso social. Estamos hipotecando el futuro de nuestros jóvenes, no pueden emanciparse, no pueden ahorrar, no pueden formar un proyecto de vida. Es una fractura generacional sin precedentes”.
Respecto a la economía, también ha comentado el reto que estos datos suponen para las empresas y el tejido productivo. Debido a estos problemas sociales, hay menor disponibilidad de talento, mayor inestabilidad de ingresos y consumo y un incremento de costes sociales y sanitarios. Esto genera también que sea difícil desarrollar proyectos empresariales en entornos fragmentados y empobrecidos.
“Hay que potenciar y remarcar la solidaridad de nuestra sociedad, pero no podemos esperar a que pasen cosas graves para que las administraciones reaccionen”. Bretón, de manera transparente ha hecho sonreír al público asistente comentando que “Si nos dejaran, ¡podría ser el país más maravilloso del mundo!”.
En la parte final del encuentro, el diálogo se ha centrado en el papel de los directivos y las empresas ante este escenario. “Cada vez más el mundo empresarial está a nuestro lado, nos están ayudando y Cáritas ofrece ética, trabajo para los necesitados, cuidado de la casa común y valores que las empresas apoyan. “La empresa puede hacer una parte por la sociedad, desde el CEO a cualquier trabajador, el voluntariado se está incrementando como valor empresarial”.
Ante la situación de la inmigración, el presidente de Cáritas ha comentado que “las personas vienen aquí con idea de crecer y aportar. No tenemos que pensar que son parásitos, la mayoría sólo quiere vivir y prosperar. Se pondrán en marcha medidas adecuadas a través de real decreto para regularizar a las personas inmigrantes, que ya viven entre nosotros y que trabajan en la economía informal por la falta de papeles.
En la parte final del desayuno, Bretón ha dirigido un mensaje del ejemplo de Cáritas para los directivos: “Cáritas es una entidad de largo recorrido y con una gran reputación, sabemos gestionar los recursos y sabemos los que pasa en cada parroquia, ponemos a la persona como centro, contribuimos a la casa común y es un nexo de unión entre las empresas y las administraciones”.
Como resumen final de los resultados, las cifras más significativas del IX Informe FOESSA nos muestran que:
- 9,4 millones de personas viven situaciones de exclusión social (2 millones más que en 2007).
- 4,3 millones están en exclusión severa, un 52% más que antes de la crisis de 2008.
- El empleo ha dejado de ser una garantía de integración social: la precariedad afecta a casi la mitad de la población activa.
- La vivienda se ha convertido en el principal factor de desigualdad y exclusión.
- Uno de cada tres casos de exclusión severa afecta a la infancia, comprometiendo el futuro del país.
- 1 de cada 3 hogares vulnerables sufre apagón digital.
- La soledad severa se ha quintuplicado entre quienes viven exclusión grave.







