Las fuerzas globales están reconfigurando el entorno operativo. Los líderes empresariales que no integren la conciencia geopolítica en su toma de decisiones se pueden encontrar con dificultades para seguir siendo resilientes y competitivos.
Desde la intervención militar en Venezuela hasta la volatilidad de la política estadounidense y el creciente poder comercial de China, el mundo dista mucho de ser predecible en 2026. Incluso los planes corporativos mejor diseñados están expuestos a disrupciones. La nueva normalidad para ejecutivos y responsables políticos consiste en navegar de forma constante por un entorno geopolítico turbulento.
En un análisis reciente para Forbes, Angel Saz-Carranza, director del Esade Center for Global Economy and Geopolitics (EsadeGeo), destacó cinco amenazas geopolíticas que influirán en la estrategia empresarial durante el próximo año.







