El triunfo de la selección española en el Mundial 2026 reabre un debate central para la diplomacia pública: el papel del deporte como principal activo de la marca país. El Real Instituto Elcano recuerda que los Barómetros de la Imagen de España llevan más de una década constatando que el fútbol es, por sí solo, uno de los mayores generadores de proyección exterior, por delante de otros vectores tradicionales de la política exterior española.
La dimensión económica refuerza esta lectura: el deporte aporta 44.839 millones de euros, un 3,28% del PIB, y sostiene más de 635.000 empleos directos e indirectos, con el Real Madrid y el FC Barcelona entre los clubes más valiosos del mundo según Forbes. Para la alta dirección, el análisis apunta a una oportunidad estratégica todavía poco explotada: alinear la proyección deportiva con los objetivos de internacionalización empresarial e imagen país, en un contexto donde el poder blando se ha convertido en un activo competitivo tangible.







