Los países del sudeste asiático han creado una herramienta para evaluar las prácticas de buen gobierno corporativo, con importantes beneficios económicos.
Los países que desean aumentar la inversión extranjera a menudo encuentran reticencias de los inversores por las prácticas de gobierno corporativo. El problema es especialmente acuciante en los mercados emergentes, más necesitados de capital extranjero y también acosados por problemas de gobernanza.
¿Cómo pueden las empresas y los inversores superar este obstáculo?







