La lucha contra el cambio climático es sin duda uno de los objetivos más importantes que se ha marcado la Unión Europea, siendo éste un combate que según los científicos pasa por la descarbonización de la economía. En la práctica, la neutralidad de carbono solo es posible acelerando los planes de inversión: la Agencia Internacional de la Energía estima que el gasto necesario para realizar esta transición en Europa se eleva a 500 mil millones de euros cada año de aquí a 2030, o el 2,9% del PIB.







