Las empresas deben tener en cuenta las emisiones nocivas para el medio ambiente generadas por los proveedores en sus cadenas de suministro. Según datos expuestos en este artículo, las emisiones de la cadena de suministro son en promedio 11 veces más elevadas que las de las propias operaciones de las empresas.
Actualmente, las empresas gestionan grandes redes de proveedores, de forma global. Controlar y exigir lo que se emite por parte de quien provee es ya casi una obligación. Cabe mayor rendición de cuentas y colaboración en toda la cadena de suministro.







