La incertidumbre exige organizaciones capaces de enfrentar nuevos retos. Ello puede lograrse con un liderazgo adaptativo que fomente el aprendizaje y la autoconfianza de los empleados para cambiar.
En un mundo empresarial en constante cambio, tener una empresa capaz de afrontar los cambios no es una opción; es una necesidad. Por ello, las organizaciones lideradas por directivos que fomentan un entorno de aprendizaje continuo y generan en los empleados la confianza necesaria para adaptarse rápidamente a los retos actuales tienen más probabilidades de alcanzar un éxito sostenido. Así lo exponen Nuria Chinchilla y sus coautores en un artículo publicado en Current Psychology, en el que identifican tres elementos clave para lograr empresas innovadoras: desarrollar una organización orientada al aprendizaje con un liderazgo adaptativo que insufle a los empleados confianza en su capacidad para el cambio.







