Riesgos de recesión, y alguna luz

Raymond Torres (Funcas)


La inflación y las señales avanzadas de una posible recesión global han desatado una gran preocupación en la opinión pública. Y con razón, porque el contexto obliga a recortar las expectativas de crecimiento. Sin embargo, el escenario de la estanflación no es necesariamente el más probable.

Una de las pocas sensaciones esperanzadoras proviene de la caída del precio del petróleo y de otras materias primas cuya escasez explica los cuellos de botella que han entorpecido la recuperación. El barril de Brent cuesta un 14% menos que hace un mes, y en el caso de los principales metales el recorte alcanza el 18% (según el índice GSCI). Los precios agrícolas en los mercados internacionales también ceden un 19%. Asimismo, el coste del transporte marítimo registra una fuerte contracción (-11% en el último mes y -33% desde el máximo posguerra de Ucrania, según el portal Freightos).