Análisis Índice PMI abril 2026 de Gonzalo Fornós, presidente nacional de la Asociación Española de Profesionales de Compras, Contratación y Aprovisionamientos.
La economía española entra en fase contractiva: señales de alerta para la estrategia empresarial
El índice PMI compuesto de España cayó a 48,7 en abril de 2026, desde los 52,4 de marzo, situando a la economía española en terreno contractivo por primera vez en casi dos años y medio. El análisis mensual elaborado por LKS Next ofrece una lectura estratégica que va más allá del dato: el deterioro no es homogéneo ni coyuntural, y sus implicaciones para la gestión empresarial son inmediatas.
El elemento más llamativo del mes es la inversión del patrón sectorial. Si en trimestres anteriores era la industria la que actuaba como lastre, en abril es el sector servicios quien lidera el ajuste: su PMI se desplomó de 53,3 a 47,9, registrando la mayor caída de nuevos pedidos en más de cuatro años. Las empresas del sector identifican la guerra en Oriente Medio como factor determinante, tanto por el incremento de la incertidumbre como por el aplazamiento de decisiones de gasto e inversión. La manufactura, por su parte, recuperó terreno expansivo (51,7), pero el análisis advierte que esta mejora responde en gran medida a compras anticipadas de clientes ante el riesgo de disrupciones logísticas, no a una mejora real de la demanda subyacente.
En el plano de precios, la presión no cede. Los costes operativos aumentan con fuerza impulsados por energía, transporte y salarios, mientras que la capacidad de trasladarlos a precios de venta sigue siendo parcial. El resultado es una compresión progresiva de márgenes que refuerza el carácter estanflacionario del escenario. A ello se añade un deterioro de la confianza empresarial hasta mínimos de finales de 2022, lo que introduce riesgos adicionales sobre el consumo y la inversión en los próximos meses.
Para Gonzalo Fornos, presidente de AERCE (Asociación Española de Profesionales de Compras, Contratación y Aprovisionamientos) y Director Business Consulting de LKS Next, el escenario exige operar simultáneamente en tres frentes: proteger márgenes en un entorno inflacionista, ajustar capacidad ante una demanda más débil y reforzar la resiliencia operativa ante un ciclo económico menos predecible. La lectura de fondo es clara: la economía española ya no solo crece menos, sino que pierde su principal motor de crecimiento precisamente en el momento en que la demanda externa sigue sin recuperarse.







