Hay una máxima que afirma que, si no tenemos nada bueno que decir, es mejor quedarnos callados. Pues bien, puede que este método valga para la vida cotidiana, pero aplicado a la gestión de equipos resulta catastrófico. Kim Scott, exdirectiva de empresas como Google y Apple, propone un enfoque innovador para un liderazgo más eficaz: el método «Radical Candor» o «Franqueza radical». La idea es sencilla: podemos sacar lo mejor de nuestros equipos con un mensaje que sea claro, crítico y empático a la vez.
En un mundo en constante evolución, donde el teletrabajo empieza a ser cada vez más habitual y los casos de burnout se disparan, es importante reformular los puestos de poder y buscar un modelo más satisfactorio para todos. Plagado de ejemplos pertinentes que invitan a la acción, Franqueza radical nos proporciona las claves para una gestión eficaz basada en la construcción de relaciones honestas y en la importancia de la reciprocidad y la crítica siempre que sean necesarias. El objetivo es sacar lo mejor de nuestro equipo al tiempo que creamos ambientes profesionales más sanos, comprometidos y productivos.







