Abordar el actual consumo

miércoles 9 de febrero del 2022
Lo que antes era el nuevo consumo ahora es el actual consumo. Ya ha dejado de ser nuevo el que se compre digitalmente. Todo el movimiento en la logística de la última milla lo demuestra. Hace un par de años, al menos en España, era poco habitual ver a furgonetas de reparto a domicilio el domingo. El consumo online es una realidad. Las empresas deben abordarlo, tanto en el B2C como en el B2B.


El cambio en la experiencia del usuario está ya arraigada. Lo suficiente como para considerarlo prioritario para la estrategia de venta. La promoción online ya hace tiempo que se ha consolidado. El paso actual es ya ir a por la venta online si no está aún establecida.

La directora general de Meta para España y Portugal, Irene Cano, lo confirmó en el último Desayuno CEDE al afirmar que «según el global anual report, publicado en septiembre de 2021, una de cada tres PYMES reconoce que sus ventas son digitales». No son la mayoría, pero ese dato es importante para mostrar que la apuesta digital va más allá de conectarse correctamente a la red.

De hecho, en la apuesta europea por la digitalización, el secretario general de la European DIGITAL SME Alliance, Sebastiano Toffaletti, recuerda que se está malinterpretando la digitalización en las Pymes al considerarlo como la integración de herramientas para, por ejemplo, mejorar las reuniones online. El objeto, dice Toffaletti, debe estar en potenciar la digitalización en toda la cadena de valor, procesos incluidos, pero también promoción, interrelación y hasta modelo de negocio. En definitiva, integrar plenamente a las pymes en la Cuarta Revolución Industrial.

Lo significativo de esa realidad es que son, como decíamos al principio, los propios consumidores los que impulsan el cambio. La ubicuidad está en el orden del día: el consumidor quiere adquirir las cosas en cualquier momento, lugar y en el formato y dispositivo que elijan. Esa frase ya se comentaba a inicios de este siglo, con la creciente expansión de la Web 2.0. En ese momento se refería al contenido. Ahora está ya alineado con la adquisición.

Si toda estrategia debe estar centrada en el cliente, es de lógica aplastante que se apueste por la digitalización. Además del dato sobre el tercio de pymes que venden online, hay otros que demuestran la apuesta real de hacia la digitalización. El gasto en ese ámbito ha pasado de 1 billón de dólares en 2018 a 2 millones previstos para este año.

Otra demostración es que el mercado mundial del comercio electrónico en B2B crece a un ritmo del 19%. El mismo dato, 19%, es el de la proporción de venta online sobre el total de ventas minoristas.

Y eso es global, porque el 70% de los compradores online lo hacen en sitios extranjeros. Ante ello, más de la mitad de las empresas creen que este 2022 debe ser el año clave para consolidar su apuesta digital si no quieren perder cuotas de mercado.

A todo ello, finalmente, se le debe añadir la variable de la sostenibilidad. Casi la mayoría de consumidores creen que la sostenibilidad es un valor a considerar cuando se toman decisiones de compra. Aquí está, pues, la doble apuesta que deben activar las empresas: ser digitales y ser sostenibles.