Directivos, cultura y equipo

miércoles 13 de abril del 2022
La gestión directiva debe abordar la cultura de la empresa y el encaje del equipo en ella. Formar y activar dicha cultura, potenciar la productividad del equipo, facilitar la entrada del talento adecuado o facilitar la diversidad son algunos de los retos que deben desarrollarse.


La motivación y el sentirse implicado en lo que hace la organización es la base para un buen camino para la misma. Cultura y equipo son dos aspectos importantes que conforman el sustrato para que una empresa funcione adecuadamente. Esos dos elementos se mueven en una serie de ámbitos que aplican en su desarrollo. Los directivos deben activarlos para que estén bien fundamentados.

La formación de la cultura en la empresa se encuentra ahora con la hibridación de los trabajos. Para evitar equipos dispersos, ahora es el momento de potenciar más que nunca la interacción y la unidad entre los miembros del equipo. La cultura empresarial, ahora, necesita esa visión holística en la que cada equipo debe interrelacionarse más allá de los encuentros periódicos con sus responsables.

Vuelve aquí el concepto de romper los silos. Ahora mismo hay una tendencia de hacerlo mediante la gamificación. Se han planteado proyectos de generación de recompensas por compartir conocimiento e intercambio entre los mismos equipos. Si alguien del equipo se convierte en experto en algo y lo comparte con otros equipos, recibe reconocimiento personal y, a su vez, puede tener recompensas económicas o de formación.

Esos son los puntos de partida para conseguir un aumento de la productividad del mismo equipo. La digitalización es un argumento importante para mejorar la productividad. A ello se le debe añadir ese aspecto de necesidad de juntar a todo el puzle de la propia organización. Con equipos híbridos, con ritmos de trabajo distintos enfocados a objetivos, cabe ser capaz de aprovechar la tecnología y la cultura empresarial para aupar la productividad a cotas óptimas.

En ello debe incidir también la incorporación del talento adecuado. Ante la guerra del talento actual, y la facilidad de cambio que tienen muchos empleados al poder trabajar para cualquiera desde cualquier punto, es importante que los nuevos contratados tengan una carrera profesional planificada a medio-largo plazo en la empresa. La alineación con la misma es uno de los valores a considerar.

Tener en cuenta la diversidad y la inclusión puede ayudar a ello. Que se respire el que se acepta las diferencias entre los empleados a nivel de género, edad, educación, etnia, religión o discapacidad, entre otras, facilita el compromiso con la organización. Si se facilita el que todos los empleados se sientan valorados sea cual sea su condición y cargo, esa inclusión también añade positividad.

Al fin y al cabo, es importante que se active el compromiso de los empleados. Que crean que tiene sentido trabajar para la empresa. Que vean reconocidos sus logros y sus capacidades. Que tengan libertad y flexibilidad comprometida para así mantener el contacto constante con la organización y el intercambio productivo.