Disponer y potenciar el talento

jueves 25 de noviembre del 2021
Obtener talento, gestionarlo y potenciar su integración en la organización es una baza importante. Más aun con el talento flexible y móvil que existe hoy. La gestión de las personas ha dejado de ser solamente incidir en las nóminas, las vacaciones y la formación.


El mundo dispone de un talento globalizado, flexible y móvil. Las personas, las nuevas generaciones, piensan en su bienestar de forma deslocalizada. No buscan necesariamente una fijación en el tiempo a nivel de donde trabajan. Son capaces de modificar su lugar de trabajo si se reducen las expectativas. Trabajan por objetivos.

Ante esa visión inmediata y a medio plazo, la obtención de ese talento y su retención es una labor que ha cambiado en relación a los principios del milenio. Retenerlo es, posiblemente, más complicado. El sueldo ha dejado de ser la gran apuesta para dicha retención.

A partir de aquí, la gestión debe activar una estrategia para conseguir la mayor estabilidad sin romper con el dinamismo necesario en la organización. A su vez, cabe disponer de un mapa de habilidades necesarias para ubicar a las personas adecuadas en los puestos que las necesitan. Y, también, el equipo responsable del talento debe intervenir en la distribución de las personas en cada proyecto de la compañía.

En este último punto es clave que se trabaje codo con codo con la dirección ejecutiva de la empresa.   Porque la gestión del talento es ya una ventaja competitiva. Se trata de tener a los mejores y conseguir que estén mucho tiempo aplicando sus habilidades en beneficio propio y de la organización.

Todo ello, de hecho, lo ratifica en la última entrevista de Liderando en Positivo de CEDE la CEO de Havas España, Carmen Fernández de Alarcón al indicar cómo ha cambiado la perspectiva del talento en las nuevas generaciones. Así, recomienda a esos grupos que la «perseverancia es muy importante y, sobre todo, la confianza en uno mismo. Les animo a que sean valientes, que luchen, que no se callen, que cuestionen todo, que sean curiosos. En resumen, que crean en ellos mismos y que fijen una meta y tracen un plan para ir a por ella». Las organizaciones deben favorecer, sobretodo, el «trabajo en equipo».

Las claves, pues, para una buena gestión de ese talento se podrían centrar en cuatro puntos. El primero, mostrar al talento que son importantes para la organización. Esto es un paso necesario para afianzar la fidelidad con la empresa ante la movilidad que hemos comentado. Dar flexibilidad y capacidad de activar las habilidades es un buen punto para conseguirlo.

Segundo, promover el autoaprendizaje. Ello implica un grado de libertad importante en las personas. Darles las herramientas para poder saber por sí mismos lo necesario da valor al trabajo propio por objetivos. A ello se le debe añadir la tercera clave, que es la de potenciar las habilidades blandas: aquellas habilidades transversales que van más allá de las técnicas. Empatía, trabajo colaborativo y en equipo, resiliencia e inteligencia emocional son algunas de ellas.

Finalmente, la clave definitiva, que es una ‘commodity’, es la de integrar todo ello en el marco de la digitalización. La gestión del talento hoy va de la mano con la digitalización. Digitalizar la gestión y dar herramientas digitales a los gestionados es la base para disponer, potenciar y retener al talento en los escenarios actuales.