Si apostamos por una cultura de crecer haciendo crecer, lo sensato es pensar en hacer crecer a nuestros sucesores, en general, a la gente de nuestros equipos. Incluso cuando no pensamos en dejar una responsabilidad hay que revisar nuestras agendas, repartir juego, repartir otra vez las cartas para que todos podamos crecer. No podemos olvidarnos de cuando éramos aspirantes. No podemos olvidarnos de aquellas ansias por demostrar nuestra aportación e implícitamente nuestro talento.
Xavier Marcet nos habla, en este artículo de La Vanguardia, sobre la importancia de reconocer a aquellos que te hicieron crecer.







