Equipos efectivos y coordinados

viernes 20 de octubre del 2023
La efectividad en los equipos necesita de coordinación ante las diferentes formas de trabajo existentes. Es posible llegar a objetivos concretos aunque haya diferencias de implementación.


Trabajo flexible. Trabajo por objetivos. Trabajo en la oficina. Teletrabajo. Espacios diáfanos con mesas no asignadas. Todo ello son categorías de trabajo que están sobre el tablero de las empresas, y que pueden integrarse en un mismo equipo, según necesidades y tiempos. Y siempre con efectividad y agilidad.

La post-pandemia ha incorporado procesos de trabajo que estaban latentes. Aunque parece que el teletrabajo va a la baja de forma masiva, sí que hay modelos híbridos y más flexibilidad a aceptar que se trabaje en casa puntualmente. Pero hay otras cosas que la post-pandemia ha integrado.

Ahora hay más flexibilidad. Las distintas necesidades y horarios de los empleados son aceptadas. Ello se vincula mucho con el trabajo por objetivos. Mientras se cumpla lo que se ha acordado, el cómo se consigue es más flexible.

También hay más conciencia entre los trabajadores que según en qué momentos la presencialidad es obligada. Y se acepta. Precisamente, el permitir que haya teletrabajo hace que las personas sean más abiertas a activar modelos presenciales de trabajo cuando es necesario.

Otro elemento es la multifuncionalidad entre equipos. El teletrabajo obligado en la pandemia permitió un mejor y más constante contacto entre distintos departamentos, disciplinas y capacidades. Ello hizo visualizar que la suma de esta multifuncionalidad podía generar mejores resultados. Ahora ya forma parte de la película laboral el que los equipos sean más heterogéneos.

Pero, lo más significativo es que esa heterogeneidad ha generado equipos con distintas modalidades y formas. Es decir, hay quien quiere estar presencialmente siempre, con unas pautas marcadas. Hay quien se suma al teletrabajo y autonomía de acción. Hay quien quiere terminar a las 15h empezando a las 7h. Hay quien prefiere estar hasta más tarde. Todo ello, entonces, necesita de coordinación.

Para ello es importante que haya unas reglas comunes en el equipo: alineación con lo que se quiere conseguir y los roles y funciones asignadas. A partir de aquí, cabe una comunicación constante y unas reuniones de seguimiento periódicas que actualicen todo lo que ha hecho cada uno en el equipo.

La agilidad es uno de los drivers para que sea factible esa coordinación. Precisamente esa multifiuncionalidad comentada en los equipos es parte importante de la agilidad. Al tener distintas capacidades en un mismo grupo, es fácil delegar acciones sin depender de externos.

También la colaboración ayuda a la agilidad. El cooperar se impone en un grupo que tiene distintos modelos de trabajo dentro. Al saber que cabe colaborar, todo el proceso se agiliza para evitar cuellos de botella.

Finalmente, dejar espacio a la autoorganización del equipo da más fluidez a los procesos. Otra vez, al disponer de distintos modelos de trabajo conduce al grupo a incorporar puntos en común de organización.

Lo cierto de todo lo indicado es que ha sido una consecuencia de las nuevas formas de trabajo que la pandemia ha hecho emerger. La selección natural ha hecho que se queden los cambios más óptimos de la pandemia como nueva forma de trabajo post-pandemia.