Estrategias directivas

jueves 9 de septiembre del 2021
Retomamos el curso y es un buen momento para recabar distintos aspectos que los directivos pueden integrar en su agenda para la gestión. La visión holística de la compañía, junto con grados de especialización en ciertos aspectos, es la base para empezar a enfocar el quehacer de la organización.


Las organizaciones buscan y generan diferentes tipologías de directivos con ciertos patrones establecidos. Aunque haya estas diferencias, hay elementos que suelen ser comunes en los procesos de gestión.

Empecemos por las divergencias. Esas divergencias vienen de los objetivos que buscan las mismas empresas. Cuando tenemos a una organización orientada a producto, el sentido de urgencia de la dirección está siempre en la cabeza. La centralización en los clientes para detectar cambios y mejoras es constante. La dirección toma decisiones marcadas y para ser ejecutadas.

En una organización que tiene un ‘mindset’ de ‘inversión’ enfoca los resultados a temas con un sentido detrás. Aquí el concepto de sostenibilidad es clave. Por lo tanto, las direcciones tienen una visión más a largo plazo, y con la mente muy puesta en el interno y el externo.

Un tercer caso son las organizaciones en red. Esas basan su producción en disponer de un ecosistema que facilite y agilice la producción. Por lo tanto, la dirección tiene una forma ejecutiva muy de conexión y facilitación.

Finalmente, están las empresas que piensan siempre en el posicionamiento a futuro. Suelen tener un portfolio equilibrado. Disponen de productos que sustentan a la empresa lo suficiente como para poder experimentar nuevas aproximaciones con nuevas tecnologías hacia nuevos mercados. Suelen ser direcciones con un alto sentido de la innovación abierta.

A partir de aquí, con esas distinciones entre tipologías de empresas y directivos, deben aparecer los elementos de aplicabilidad común.  El primero de ello es que es buena cierta bicefalia en la dirección. Cabe tener un segundo de abordo que asegure la ejecución y el éxito del número 1.

A partir de aquí, es importante que todas las direcciones sean comprometidas, que participen también en los procesos de generación de equipo. La relación con RR.HH. es importante para ese cometido. A su vez, en esa generación, es importante formar liderazgos constructivos.

Dichos liderazgos deben ser la base para saber construir equipos efectivos. Ante esos equipos, las direcciones deben generar confianza, mentorizar y ser flexibles a partir de puntos de partida consolidados. La comunicación interna, y externa, debe ser abordada desde la dirección, como mínimo para marcar las líneas maestras necesarias.

Esa gestión de los equipos es importante en cualquier organización. Las empresas son personas. Con personas poco motivadas la organización avanza muy lentamente. Los responsables de los equipos, las direcciones, son también personas, por lo que deben tener muy claro que cabe humanizar a la empresa siempre para conseguir los resultados esperados.