López Cózar plantea dos tensiones de fondo para cualquier red de alumni de largo recorrido. La primera, que la digitalización del networking erosiona la presencialidad justo cuando más valor aporta el encuentro directo entre profesionales.
La segunda, el relevo generacional, que el Club EOI encara como un periodo de reflexión activa para renovar su propuesta de valor ante las nuevas promociones, situando esa vinculación como un reto estratégico compartido por buena parte de las asociaciones del ecosistema CEDE. Frente a ambas, apuesta por reforzar el sentido de pertenencia mediante encuentros anuales en Madrid y Sevilla que sostengan la marca más allá de la actividad formativa.







