Soledad y colaboraci贸n en el liderazgo

viernes 24 de mayo del 2024
Ser un l铆der solitario o colaborativo depende del contexto de la organizaci贸n y de los retos concretos marcados. Rapidez y determinaci贸n ante momentos extremos, o flexibilidad y colaboraci贸n en esos mismos momentos.


Un liderazgo solitario puede ser efectivo en situaciones que requieren decisiones r谩pidas y una clara direcci贸n. El liderazgo colaborativo encaja m谩s en entornos que valoran la adaptabilidad y un alto compromiso del equipo. Ambos pueden ser activados en situaciones similares. Lo que determina su incorporaci贸n es el contexto y los objetivos de la empresa.

Expongamos primero las caracter铆sticas de esos liderazgos. Un l铆der solitario centraliza las decisiones de manera independiente. Lo hace sin la participaci贸n de todos los miembros del equipo. Su grado de autonom铆a es muy alto.

Esa independencia es, en cierto modo, una ventaja para el equipo. Ello es as铆 porque el l铆der solitario espera tambi茅n un alto grado de autonom铆a de los que dependen de 茅l. A partir de aqu铆, las responsabilidades se individualizan.

La m谩xima responsabilidad recae en el l铆der. El resto tiene responsabilidades en sus parcelas, pero disponen de la protecci贸n del l铆der porque 茅l asume todo el error. Si no es as铆 y culpa a los otros de sus errores, deja de ser un l铆der.

En el caso del liderazgo colaborativo, la participaci贸n y el consenso en el equipo son sus puntales. Las decisiones se toman de forma conjunta. Todos los miembros del equipo opinan. El trabajo en equipo y la cooperaci贸n se potencian siempre.

La responsabilidad es compartida y el equipo asume conjuntamente la implementaci贸n de los planes definidos. A esa responsabilidad compartida se le suma una autonom铆a flexible. Los miembros del equipo tienen espacios propios de desarrollo. A su vez, el l铆der promueve la interrelaci贸n entre esos espacios para sumar positivamente en la consecuci贸n de objetivos.

Esas dos formas de enfocar el liderazgo generan ventajas e inconvenientes. Como ventajas del liderazgo en solitario se pueden considerar que agiliza la toma de decisiones y se eliminan dudas en situaciones de emergencia. Al evitar el modelo asambleario, se puede ir m谩s r谩pido para decidir qu茅 hacer. Adem谩s, queda muy clara la responsabilidad en la toma de decisiones: hay una cara visible.

Por el contrario, al no disponer de distintas opiniones puede haber disfunciones en las decisiones tomadas. Al faltar la participaci贸n del equipo tambi茅n puede suponer una falta de compromiso en la implementaci贸n. Lo mismo puede ocurrir al solamente asumir una persona toda la carga de la decisi贸n.

En cuanto al liderazgo colaborativo, tiene como puntos a favor la diversidad en la visi贸n ante los problemas al haber colaboraci贸n e ideas y perspectivas distintas. A su vez, hay un mayor compromiso de los miembros del equipo al haber m谩s participaci贸n. Tambi茅n facilita el desarrollo de capacidades propias de los miembros del equipo.

En cambio, ese modelo de consenso puede ralentizar la toma de decisiones. En momentos de alto riesgo ello puede ser un importante inconveniente. Tambi茅n es m谩s necesaria la gesti贸n de conflictos: distintas opiniones suponen potenciales choques que cabe mitigar.

Ambos liderazgos afectan en su manera en la empresa en distintos 谩mbitos. Por ejemplo, en cuanto al propio proceso de desarrollo, un liderazgo solitario facilita mucho las operaciones. El colaborativo permite un recorrido de compromiso a largo plazo.

En la cultura de la organizaci贸n, la individualidad activa una competencia extrema con riesgos en la convivencia. El modelo participativo facilita el crecimiento profesional individual en aras de un objetivo com煤n para la empresa.

Hay m谩s 谩mbitos a analizar. Lo que debe considerarse es que ambos estilos de liderazgo, solitario y colaborativo, deben ser reconocidos y aplicables. Como siempre, un modelo h铆brido puede ser muy 煤til para aprovechar las potencialidades de ambos enfoques.