Los partners para el ecosistema de la empresa

miércoles 19 de abril del 2023
La estrategia de desarrollo de negocio implica la participación de partners externos a la organización. El ecosistema que se debe crear supone integrar a los mejores en los ámbitos más adecuados.


Toda empresa necesita disponer de un mapa de los mejores partners para desarrollar su negocio. En ese ecosistema, los distintos nodos deben interconectarse. Ello permite activar los elementos que faciliten el impulso de proyectos de forma innovadora y abierta.

Los elementos de un ecosistema pasan por todos los estadios de la cadena de valor. En el centro de ese mismo están los clientes. Son el corazón del ecosistema. Proporcionan la información clave sobre la demanda. Pero no nos pararemos en esa parte evidente del ecosistema. Vayamos a los otros nodos.

En relación directa con esa cadena de valor, los proveedores son el primer elemento a considerar. Es básico para poder disponer de un suministro fluido y de calidad. Los distribuidores también caben en esa ecuación. Tienen la visión amplia del mercado, y permiten acceder a nuevos segmentos.

A partir de aquí, empiezan a ser necesarios nodos externos a esa cadena de valor, que sobre todo proporcionan capacidades para desarrollar nuevas ofertas. Las asociaciones y redes empresariales son uno de ellos. Dan acceso a recursos y oportunidades de colaboración conjunta.

Actualmente, hay una figura similar a esas asociaciones que son las incubadoras, aceleradoras o hubs de startups. En el ecosistema actual de cualquier organización, donde están las startups es donde se suelen encontrar las mejores soluciones para los proyectos innovadores.

Son el estadio siguiente de los centros tecnológicos. Estos deben estar también en el ámbito del ecosistema. Cierto que muchas veces, en ese entorno, la tecnología aún necesita un paso más al que las empresas necesitan. Pero su solidez da cuenta del valor necesario, y son la antesala para el desarrollo ágil propio de una startup. De carácter similar son los centros de investigación y desarrollo. En estos momentos están ya muy imbricados con los centros tecnológicos.

Finalmente, tenemos a los que proporcionan financiación y regulación. Las instituciones financieras y toda aquella tipología de organización que proporciona financiación para proyectos facilitan el acceso al capital necesario. En cuanto a la regulación, los organismos gubernamentales y reguladores desempeñan un papel crucial en la configuración del entorno empresarial para empresas a través de políticas, normativas y programas de apoyo.

Ante ese contexto, es necesario entonces integrar en cada ámbito a los mejores. Para ello es necesario que dispongan de una serie de características clave.

En primer lugar, cabe que los partners tengan experiencia y que estén alineados con la visión. Deben entender los retos, las tendencias y las características específicas del sector y el mercado en el que nos movemos y nos queremos mover.

En segundo lugar, deben ser comptentes tecnológicamente. También deben ser creativos y capaces de ser flexibles a los cambios de la empresa. A su vez, deben impulsar a la empresa a aplicar esos cambios.

Otros aspectos que deben integrar son recursos y capacidad para promover un enfoque colaborativo. Ello supone que se adecuan a la cultura organizativa para optimizar al máximo esa colaboración.

Finalmente, todo aquello que entra en el ecosistema debe estar pensado para iniciar una relación a largo plazo. Si cumplen con las características anteriores, esa relación está asegurada porque son capaces de adaptarse a cualquier cambio.